Los riñones son órganos que participan en múltiples tareas…
Durante el pasado mes de marzo se celebraron en todo el mundo actividades para la concienciación de la salud renal, por lo que me gustaría compartir con las lectoras sobre la importancia de cuidar nuestros riñones, brindando algunos conocimientos sobre lo que implica la enfermedad renal, tanto aguda como crónica. Es nuestra responsabilidad cuidar no solo de la hidratación de nuestro cuerpo, fundamental para el funcionamiento renal, sino de conocer formas de prevención de la enfermedad renal.
La enfermedad renal se define como la disminución en la filtración de la sangre, que a través de un análisis de laboratorio se puede manifestar como un aumento del valor de creatinina en suero. Se la puede clasificar como insuficiencia renal aguda o bien como enfermedad renal crónica.
Los riñones son órganos que participan en múltiples tareas, aunque su principal función es depurar y ajustar la composición de la sangre. Participan en la producción de hormonas, controlan la presión arterial y son activos en la salud de los huesos. Su tarea no consiste simplemente en eliminar desechos del organismo por orina, por eso el conocer sus funciones nos permite cuidarlos con mayor compromiso.
En la clasificación aguda, el riñón pierde repentinamente la capacidad para eliminar los desechos y concentrar la orina sin perder electrolitos. Existen muchas causas, entre las principales:
- Obstrucción de las vías urinarias (ejemplo: Retención aguda de orina, próstata aumentada de tamaño, tumores, entre otras causas)
- Necrosis tubular (patología específica donde la arquitectura del riñón se ve afectada por disminución de oxígeno o aumento de sustancias tóxicas)
- Infecciones como pielonefritis aguda o infecciones sistémicas
- Enfermedades autoinmunes (síndrome nefrítico agudo o nefritis intersticial)
- Disminución del flujo de sangre que irriga a los riñones (por ejemplo, en caso de deshidratación, hemorragia, enfermedad grave, cirugía, sepsis, quemaduras…)
- Patologías que causan coagulación dentro de los vasos sanguíneos del riñón, como síndrome urémico hemolítico, esclerodermia, entre otras.
- Complicaciones del embarazo
El paciente con Insuficiencia Renal Aguda puede presentar algunos de los siguientes síntomas:
- Disminución de la cantidad de orina, aumento de la micción durante la noche o suspensión de la micción
- Cambios en el estado mental o ánimo
- Disminución en la voluntad de comer
- Materia fecal con sangre
- Mal aliento
- Cansancio
- Hipertensión arterial
- Nauseas o vómitos
- Dolor
- Inflamación por retención de líquidos
En la Enfermedad Renal Crónica la función de los riñones va disminuyendo en el tiempo, por lo que la progresión de este estado puede llevar a que el paciente necesite diálisis o hasta trasplante bajo determinadas condiciones.
Existen diferentes enfermedades que pueden causar daño a nivel renal, principalmente la diabetes y la hipertensión arterial, aunque también a partir de otras enfermedades como:
- Cálculos renales o infecciones
- Patologías congénitas
- Uso de analgésicos y fármacos
- Enfermedades autoinmunes
- Lesiones o traumatismos
- Enfermedades propias del riñón, como, por ejemplo, glomerulonefritis
El paciente con Enfermedad Renal Crónica puede presentar alguno de los siguientes síntomas:
- Cansancio y fatiga
- Pérdida de peso
- Picazón generalizada
- Dolor de cabeza
- Nauseas
- Disminución en la voluntad de comer
- Dolor óseo
- Somnolencia y confusión
- Mal aliento
- Sed
- Alteración en el ciclo menstrual
- Problemas de sueño
¿Cómo prevenir la enfermedad renal?
Los buenos hábitos alimentarios, el control de la presión arterial, realizar ejercicio físico, no automedicarse (especialmente con analgésicos), no fumar, realizar análisis de sangre en forma anual, hidratación; todos ellos colaboran en la prevención.
Si ya eres un paciente con enfermedad renal crónica, mantén tus controles anuales con tu médico clínico de cabecera y nefrólogo. Recuerda no recurrir a la automedicación, incluso cuando sean suplementos naturales, consultando siempre al especialista para conocer posibles efectos adversos.
Prevenir es la mejor forma de cuidar nuestra salud renal.