A la microbiota ya se la está considerando como un “órgano” imprescindible para la vida…
¿Qué es la microbiota?
La microbiota es un conjunto de microorganismos (bacterias, hongos, virus y otros microbios) que habitan de forma natural en nuestro cuerpo, mayormente en el intestino.
Durante muchos años se pensó que estos microorganismos solo tenían un papel secundario, sin embargo, cada vez más estudios muestran las implicaciones de la microbiota en nuestra salud inmunitaria, emocional y hormonal. La microbiota participa en procesos tan importantes como la digestión, el funcionamiento del sistema inmunitario y la protección frente a enfermedades. Mantener un equilibrio saludable de estos microorganismos es fundamental para el bienestar físico y emocional.
La microbiota: indispensable para una buena digestión
Una de las funciones más importantes de la microbiota es ayudar en la digestión de los alimentos.
Las bacterias intestinales fermentan las fibras vegetales que el organismo humano no puede digerir, produciendo ácidos grasos que son beneficiosos para la salud del colon, y además aportan energía a las células intestinales.
La microbiota también participa en la síntesis de la vitamina K y algunas vitaminas del grupo B. Facilita la absorción de minerales esenciales como el hierro, el calcio y el magnesio.
Con una microbiota equilibrada el aparato digestivo funciona de forma más eficiente, disminuyendo problemas como la inflamación intestinal, el estreñimiento o la diarrea.
La microbiota protege frente a enfermedades
Se calcula que un 70 % de las células del sistema inmunitario están relacionadas con el intestino, por lo que la microbiota juega un papel fundamental en el desarrollo de las defensas del organismo.
Los microorganismos beneficiosos actúan como una barrera natural frente a virus y bacterias dañinos, impidiendo que estos se adhieran a la pared intestinal y se reproduzcan. Además, ayudan al sistema inmunitario a distinguir entre microorganismos inofensivos y microorganismos capaces de causar enfermedades.
Cuando se produce un desequilibrio en la microbiota, aumenta el riesgo de infecciones, alergias y enfermedades inflamatorias, e incluso algunos trastornos metabólicos como la diabetes tipo II o la obesidad.
La microbiota influye en la salud mental
El Dr. Michael D. Gershon fue el primero en llamar al intestino “el segundo cerebro”. Él explicó que en el intestino habitan 100 millones de células nerviosas, neurotransmisores y sus receptores, y que gestionan emociones como la ansiedad. En los últimos años ha habido numerosos estudios que han puesto de manifiesto la estrecha relación entre el intestino y el cerebro. A esto se le ha llamado el eje intestino-cerebro. Hoy sabemos que el intestino y el cerebro están en constante comunicación a través del nervio vago. La microbiota puede producir substancias químicas que influyen en el funcionamiento del sistema nervioso, demostrando así cómo la salud intestinal influye en la salud emocional.
La microbiota contribuye a reducir la inflamación del organismo favoreciendo y mejorando el equilibrio emocional.
Las alteraciones de la microbiota se asocian con un mayor riesgo de depresión, ansiedad y otros trastornos neurológicos.
A la microbiota ya se la está considerando como un “órgano” imprescindible para la vida, ya que tiene una gran influencia tanto en la salud como en la enfermedad.
Debemos mantener una microbiota equilibrada, y para ello es recomendable una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y alimentos fermentados (yogurt, kéfir…). Evitar los “alimentos” ultra procesados y el uso abusivo de antibióticos.
Conclusión
La microbiota es nuestro gran aliado para tener una buena salud tanto física como emocional. Es nuestra responsabilidad cuidar de ella con hábitos de vida saludables, para mantener su equilibrio y que esto nos ayude a prevenir enfermedades y mejorar nuestra calidad de vida.