En la mayoría de las ocasiones, las causas que provocan la caída del pelo son pasajeras
El cabello humano sufre periódicamente un proceso de renovación natural. Tiene un ciclo de vida que pasa por diferentes fases hasta que se produce su caída y sustitución por cabello nuevo.
¿Qué es?
La alopecia consiste en una caída anormal y excesiva del cabello.
El pelo, cuando nace, inicia una primera fase llamada anagen. Esta fase suele durar entre 3 y 7 años, y es el periodo en el que se produce el crecimiento regular del pelo. Le sigue una segunda fase que se conoce como catagen, dura 3-4 semanas y se caracteriza porque la actividad vital del pelo cesa. Por último, el cabello entra en la fase de telogen o de descanso, en la que termina cayéndose de forma natural. Este periodo dura 3-4 meses y al final del mismo el folículo empieza a producir nuevamente otro cabello, dando lugar a una nueva fase de anagen.
¿Por qué se produce?
La alopecia se pone de manifiesto cuando la fase de telogen supera a la fase de anagen, es decir, cuando se caen más cabellos de los que se generan.
Se pueden distinguir varios tipos de alopecia:
– Común o androgénica: En cada ciclo, el pelo se va haciendo cada vez más fino y débil, hasta que finalmente deja de salir. Es mucho más frecuente en el hombre, pero puede darse también en la mujer. Depende fundamentalmente de tres factores: la edad, la herencia genética y las hormonas masculinas. La forma más agresiva de este tipo de alopecia comienza alrededor de los 18 años en el varón; en la mujer, en cambio, suele empezar a partir de los 35 años.
– Alopecia areata: Suele ser ocasionada por algún trastorno en el sistema defensivo o inmunológico del organismo, y en numerosas ocasiones se resuelve de forma espontánea o con medicamentos estimulantes inmunológicos.
– Alopecia efluvio telógena: Hay muchos cabellos en fase telogénica, por lo que diariamente se produce una caída de gran número de ellos. Puede estar ocasionada por choques emocionales importantes o determinadas enfermedades, pero suele ser una caída reversible y transitoria.
Otras posibles causas de un aumento transitorio en la caída del cabello son: fiebre, anemia por falta de hierro, bajo funcionamiento del tiroides, etc. En estos casos responde siempre a los tratamientos que corrigen la causa.
Prevención
En la mujer el problema es menos preocupante, ya que en la mayoría de las ocasiones las causas que provocan la caída del pelo son pasajeras: maternidad, estrés, trastornos hormonales, dietas de adelgazamiento, anemia, alteraciones psicológicas, cambios de estación, etc. Cuando desaparece la causa, el pelo vuelve a crecer.
Es aconsejable, en cualquier caso:
–Evitar el uso excesivo del secador de pelo.
–Mantener una buena higiene del cabello, utilizando champús poco agresivos.
–Evitar el abuso de tintes y permanentes continuas. Dejar descansar el pelo cada cierto tiempo.
–Cuidar la alimentación. Regímenes muy severos pueden ser deficitarios en algunas sustancias imprescindibles para un adecuado crecimiento del cabello.
–El cepillado diario del cabello con un cepillo suave que no traumatice el pelo, y el masaje del cuero cabelludo con la yema de los dedos, mejora la circulación sanguínea de la zona y contribuye a que el folículo esté mejor nutrido, retrasando de esta forma la caída del pelo.
–Corregir con el tratamiento médico adecuado cualquier enfermedad de base como anemia, hipotiroidismo, trastornos hormonales por la menopausia, etc.
En el hombre, generalmente se requieren tratamientos más específicos, encaminados a luchar contra la atrofia del pelo. Es imprescindible ponerse en contacto con un buen dermatólogo y tener paciencia y constancia con los tratamientos, ya que los resultados aparecen muy lentamente. Es aconsejable no demorar mucho el inicio del tratamiento, ya que cuando han transcurrido varios años, la raíz del pelo se ha debilitado tanto que a veces es prácticamente imposible hacerla reaccionar a los tratamientos. Están saliendo al mercado sustancias nuevas cada vez más efectivas en la regeneración del cabello y en la lucha contra la caída del mismo, pero son medicamentos que deben ser usados bajo la estrecha supervisión y control de un especialista.