La vitamina D es fundamental para el sistema óseo, el sistema inmunológico y la salud mental
La vitamina D es una vitamina fundamental para muchas de las funciones de nuestro organismo.
Aunque comúnmente se la conoce como “la vitamina para los huesos”, sus beneficios van más allá de la salud ósea. La vitamina D puede ser sintetizada por nuestro cuerpo, cuando la piel se expone a la luz solar, por ello también a esta vitamina se la conoce como la vitamina del sol.
La importancia de esta vitamina es muy relevante, por lo cual vamos a tratar de entender sus funciones en el organismo humano; las fuentes de donde la obtenemos y las consecuencias de la falta de esta vitamina.
FUNCIONES DE LA VITAMINA D EN NUESTRO ORGANISMO
A) Una de sus principales funciones es facilitar la absorción del calcio y fósforo, minerales ambos esenciales para mantener los huesos sanos y fuertes. Sin ella, el organismo no puede utilizar adecuadamente el calcio de los alimentos, lo que puede acarrear enfermedades como el raquitismo en los niños y la osteomalacia (una enfermedad ósea caracterizada por el reblandecimiento de los huesos) en los adultos.
B) Estudios recientes han demostrado que la vitamina D también influye en el sistema nervioso y muscular. También en el sistema inmunológico, ayudando a prevenir infecciones respiratorias.
C) Ayuda a prevenir enfermedades crónicas como la diabetes tipo II.
D) Previene enfermedades autoinmunes.
E) Tiene un efecto positivo en el estado de ánimo, favoreciendo el buen humor.
CÓMO OBTENEMOS LA VITAMINA D
A) La exposición al sol es la principal fuente de vitamina D. Cuando los rayos solares tocan la piel, el cuerpo la produce de forma automática; unos 20 o 30 minutos diarios (sin protección solar) pueden ser suficientes para cubrir la cantidad diaria necesaria de esta vitamina.
B) Además, la vitamina D la podemos obtener a través de algunos alimentos:
- Lácteos: queso, mantequilla, leche, yogurt, kéfir, etc.
- Pescados azules: caballa, sardinas, boquerones, salmón, etc.
- Hígado de ternera.
- Cereales integrales.
- Setas shiitake.
- Champiñones expuestos al sol.
A pesar de todas estas fuentes de donde podemos conseguir vitamina D, el estilo de vida actual -en el que se pasa mucho tiempo en el interior, se usa con frecuencia protector solar, o se vive en zonas con poca luz- ha hecho que aumente la deficiencia de esta vitamina. En estos casos, en los que hay una deficiencia de vitamina D, se recomienda, siempre bajo supervisión médica, tomar suplementos de esta vitamina, especialmente en los inviernos con poca luz solar.
EFECTOS DE LA FALTA DE VITAMINA D
Cuando los niveles de vitamina D son bajos, el organismo no absorbe correctamente el calcio. Estas son algunas de las consecuencias de la falta de vitamina D:
- Debilidad ósea y riesgo de fracturas.
- Osteoporosis, especialmente en mujeres a partir de la menopausia.
- Dolores musculares o articulares.
- Mayor propensión a resfriados e infecciones respiratorias, ya que el sistema inmunológico se ve afectado.
- Riesgo de depresión y cambios de humor.
- Trastornos del sueño.
CONCLUSIÓN
La vitamina D es fundamental para el sistema óseo, el sistema inmunológico y la salud mental. Es decir, nos ayuda a sentirnos bien por dentro y por fuera. Exponiéndonos al sol entre 20 y 30 minutos diarios, teniendo una alimentación sana y variada, y consultando a nuestro médico en caso de necesitar suplementos, todo ello nos puede llevar a mantener un nivel adecuado de vitamina D, ayudándonos a mejorar y prevenir enfermedades.